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Tony Heaton, escultor y director general de Shape Arts

“Hay un imperativo económico para pensar en el diseño inclusivo, no es sólo una cuestión ética”

Promover el diseño inclusivo i la accesibilidad es la “segunda piel” de la galería que dirige, creada específicamente para dar apoyo y desarrollar la obra de artistas con alguna discapacidad. La colaboración con otras organizaciones es natural en algunos casos –como el proyecto Adam Reynolds Memorial Bursary con el Helen Hamlyn Center- y “el reto definitivo” en otros –como la Bienal de Venecia-, pero en cualquier caso el diálogo es permanente. El objetivo es sensibilizar, formar y reivindicar utilizando el arte como herramienta de expresión y denuncia.

P.- ¿Cómo pueden contribuir el arte y la creatividad en el modelo social de la diversidad?

R.- El movimiento artístico vinculado a la discapacidad empieza cuando las personas con discapacidad deciden utilizar su arte para hacer pronunciamientos políticos sobre la falta de accesibilidad, o sobre situaciones sociales injustas o discriminatorias. Buena parte de las mejores obras de arte creadas por artistas con discapacidad denuncian cuestiones de accesibilidad o actitudes hacia las personas con discapacidad; en definitiva, como la sociedad les ha fallado en términos de arquitectura y diseño inclusivo.

P.- ¿Son conscientes las instituciones de lo que pueden o deberían hacer?

R.- Creo que no. Hace veinte años luchamos por la legislación y en los últimos cinco años los derechos conseguidos se han erosionado con la excusa de las medidas de austeridad. A la gente no le importa porque las personas con discapacidad continuamos siendo vistas como fenómenos esporádicos que suceden de vez en cuando.

P.- ¿El envejecimiento de la población puede ser un factor de cambio?

R.- Las personas mayores no se consideran a si mismas discapacitadas porque el concepto se asocia a un estereotipo muy fuerte, pero el fenómeno es inevitable. En este país (Reino Unido) hablamos de 12 millones de personas con discapacidad y de una economía de 40.000 millones de libras que giran entorno a las discapacidades, incluyendo a las familias. Si yo no puedo entrar en un restaurante, mi familia tampoco entrará. Hay un imperativo económico para pensar en el diseño inclusivo, no es sólo una cuestión ética.

P.- ¿Los profesionales del diseño y el marketing están preparados?

R.- No, no hemos avanzado demasiado en los 40 años que han pasado desde que se empezó a regular la accesibilidad para los arquitectos y diseñadores. El diseño inclusivo no forma parte de los currículums y no se consulta con las personas con discapacidad. Es necesario un impulso en las escuelas de diseño y de arquitectura para que sea un aspecto central en la ética del diseño. ¿Por qué se renuncia a la estética de un edificio en los lavabos para discapacitados? Porque los arquitectos piensan en las personas con discapacidad en términos médicos, no sociales. Se pueden hacer grifos fáciles de utilizar y a la vez muy bonitos.

P.- ¿Cuál debería ser el papel del usuario en los procesos de diseño?

R.- Se debería recurrir a personas con discapacidad continuamente como consultores, como parte de un proceso de asesoría más amplio. No tienen todas las respuestas, quizás no saben nada de estética o de cuestiones prácticas de diseño, pero se les tiene que formar para que participen en los procesos. Cuando repensamos las cosas siempre deberíamos incorporar la inclusividad, cómo incluir a todo el mundo en lo que hacemos.

P.- ¿El diseño puede ser una salida profesional creativa para los artistas?

R.- Las nuevas tecnologías suponen un cambio de paradigma para muchísimas personas con discapacidad; la tecnología capacitadora (enabling technology) permite aplanar el terreno. La tecnología ha hecho que el mundo sea mucho más accesible para la gente con sordera, por ejemplo. No ha sido a propósito, en cierto modo, sencillamente ha pasado.

P.- ¿Qué te parece el uso de la discapacidad por parte de la publicidad?

R.- Me parece muy bien, las personas con discapacidades existen, no desaparecerán! Tenemos que hacer el mundo más accesible, será bueno para todos. Cuándo seamos verdaderamente democráticos e inclusivos veremos personas con discapacidad sin necesidad de pensar en ello.

P.- ¿La sociedad segrega en función de nuestras capacidades?

R.- Todas las minorías tenemos rasgos en común, es una cuestión de poder y de rango. Mientras no veamos a personas con discapacidad en lugares de poder y de autoridad, será muy difícil que el mundo cambie. Tenemos que empoderar a la gente para que entiendan la agenda de la igualdad y de la diversidad. Tenemos que ver a más personas con discapacidad como fuerza de trabajo; ahora se pone el foco en las ayudas y en el sistema de protección más que en facilitar que tengan trabajo, que sería la forma más rápida y fácil de liberar a la gente.

P.- ¿Alguna idea para promover el nuevo modelo social de la diversidad?

R.- He crecido como persona discapacitada y como concepto aun funciona. La diversidad es interesante, pero tiene el riesgo de resultar demasiado complejo, con muchas vertientes. No quiero ser subsumido en la agenda de la diversidad, creo que los artistas discapacitados tenemos algo único que aportar a la escena artística y quiero que la discapacidad represente una agenda interesante en el mundo del arte. La diversidad es una buena idea, pero no tenemos que perder nuestra identidad individual. Tenemos más poder si hablamos con autoridad desde nuestra diversidad particular, dándonos apoyo las unas a las otras. Nuestro poder colectivo es más grande si sumamos.

Enlace a la web de Shape Arts aquí

Obra original: Tony Heaton Portrait by Tanya Raabe-Webber

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