Laura Castro i Miquel Madrigal_bloc

Laura Castro y Miquel Madrigal, Dincat (Federación Discapacidad Intelectual Cataluña)

“Hay un trabajo con los niños para vivir la diversidad en la propia piel y aceptar la diferencia de forma natural”

Laura Castro. Responsable comunicación
Miquel Madrigal. Responsable Area de derechos de las personas con discapacidad intelectual en la etapa adulta.

El equipo de la federación de referencia en discapacidad intelectual en Cataluña –más de 300 entidades sin ánimo de lucro que defienden los derechos y dan servicios al colectivo- pone el foco en el conocimiento y la formación para romper estereotipos. “Las personas con discapacidad intelectual trabajan, tienen familia, tienen pareja, viven de forma autónoma, hacen deporte, hacen la compra… No son personas pasivas, son activas”. A pesar de la heterogeneidad del colectivo, el “cambio de mirada” que reclaman beneficiaría a todo el mundo.

P.- ¿Qué importancia dais al diseño inclusivo y qué acciones hacéis en este sentido?

Miquel.- Hablamos de personas con un abanico de niveles de discapacidad muy amplio. La necesidad más importante son los apoyos, tanto físicos como personales: de comprensión, explicación del entorno, acompañamiento en los desplazamientos… La comunicación es imprescindible y buscamos sistemas para facilitarla: desde la lectura fácil o los sistemas alternativos de comunicación, hasta explorar las nuevas tecnologías, pero siempre teniendo en cuenta los diferentes niveles. Es importante incidir en la formación y el conocimiento de las personas que interactúan con el colectivo, para que sepan qué tipo de comunicación y de contacto deben tener.

Laura.- Hacen falta mensajes claros, comprensibles, directos y sencillos. Y romper estereotipos: el trato acostumbra a ser paternalista o asistencialista, y es importante mostrar que son personas activas.

P.- ¿Las campañas publicitarias han creado estereotipos de las personas con discapacidad?

Miquel.- Una de las cosas que impide la relación entre las personas es el desconocimiento: cuando no hay conocimiento, hay miedo, y el miedo genera rechazo. Cuantos menos estereotipos y estigma, mejor. Si todo esto lo visibilizamos, romperemos las barreras para relacionarnos entre nosotros.

Laura.- El término “discapacidad” es una etiqueta peyorativa: menos capacidad, no capacidad. La publicidad juega siempre con el factor que las personas con discapacidad están para recibir ayuda, ser acompañadas, ser pasivas…, y nosotros trabajamos en la línea contraria: exigiendo apoyos para una vida normalizada.

P.- ¿Las necesidades del colectivo como consumidores de ocio, cultura, etc. están satisfechas?

Miquel.- Somos un colectivo difícil de integrar porque las demandas son casi individuales y estamos en el último vagón del tren. El gran problema es la heterogeneidad, pero cuando un colectivo reclama mejoras, repercuten en toda la sociedad. Tenemos que conseguir que sea el conjunto de la sociedad quien exija un máximo de accesibilidad y comunicación inclusiva, porque al final es beneficioso para todos y no hace falta una inversión excesiva.

P.- ¿La legislación es un elemento definitivo para conseguir el nuevo modelo de la diversidad?

Miquel.- La ultima ley de accesibilidad catalana introduce muchas mejoras, pero sin presupuesto, de manera que ha nacido muerta. Aún así, es importante y tiene que ser lo más avanzada posible.

Laura.- La manea más natural de asimilar la accesibilidad es desde pequeño. Si en los currículums escolares se introduce la diversidad y en tu aula hay una persona con discapacidad física o intelectual, o una persona con trastorno de la conducta, lo vivirás con naturalidad. Hay un trabajo con los niños del colegio no de aceptación de la diversidad, sino de vivirla en la propia piel y aceptar la diferencia de forma natural.

P.- ¿Cómo veis el papel de los profesionales: diseñadores, arquitectos, publicistas…?

Laura.- La formación de los profesionales es básica en todos los ámbitos y tiene que basarse en que la inclusión y la diversidad formen parte de tu vida desde el minuto cero. Podemos debatir si hacer un diseño accesible es más o menos atractivo, pero la estética y la accesibilidad no están reñidas.

Miquel.- La formación es importantísima. Más allá de legislaciones y apoyos económicos, es el futuro. La cuestión del gasto es relativa: un cartel puede ser más o menos bonito, pero el gasto es el mismo y las cosas tienen que hacerse pensando en todo el mundo. Si un cartel lo entiende una persona con discapacidad intelectual lo entiende todo el mundo.

P.- ¿Qué hace falta para avanzar hacia el modelo de la diversidad?

Miquel.- Hay que invertir en discriminación positiva; todo el mundo querría que no existiera, pero hace falta un proceso en que se tiene que forzar para que llegue un momento que sea lo más natural posible. La administración está muy encorsetada por la normativa, pedimos más flexibilidad.

Laura.- A menudo pensamos que los apoyos personalizados son más caros para la administración y creo que es lo contrario: si son los justos y adecuados, es mucho más económico y tiene un efecto de ahorro. El modelo tiene que centrarse en la persona, la familia y el entorno; a la larga es mucho más económico y genera un cambio de mirada.

Imagen: Obra de la serie todoslosdemas.com de José Delgado Periñán.

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